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Recesión mundial: qué efectos habrá para Colombia – Sector Financiero – Economía

by Editor
Recesión mundial: qué efectos habrá para Colombia - Sector Financiero - Economía

Frente a un escenario de recesión técnica en Estados Unidos y de algo igual en Europa y Asia, la pregunta que surge es cuánto durará esta situación y qué efectos habrá para Colombia, no solo en los mercados financieros, sino en otros indicadores como el crecimiento económico, las exportaciones y el descenso de la inflación.

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Juan David Ballén, director de Análisis y Estrategia de la firma Casa de Bolsa, dice que Colombia no va a ser ajena a una recesión mundial, pero saldría menos golpeada que las economías desarrolladas.

Una de las principales razones para ello, según el analista, es que al ser un país productor de petróleo y dado que la oferta de crudo se ha visto afectada por la guerra en Ucrania y por problemas estructurales derivados de la transición energética mundial, es posible que el petróleo caiga, pero hay quienes estiman que no lo haga por debajo de 70 dólares, nivel que sigue siendo un precio atractivo para Colombia.

Sin embargo, este valor sí está por debajo de los 100 dólares que proyectó el Gobierno en el reciente Marco Fiscal de Mediano Plazo, lo que supone un menor ingreso petrolero que no se compensaría por el aumento del dólar, ya que el promedio del año va en 3.931,83 pesos frente un pronóstico de 3.924 pesos en el marco fiscal.

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Pese a ello, Ballén señala que las recesiones, que son fenómenos cíclicos, no suelen durar mucho y seguramente durante un par de meses las condiciones actuales se mantendrán, pero es posible que hacia fin de año o comienzos del 2023 todo se vaya normalizando poco a poco, haciendo devolver el precio del dólar en un nivel por ahora difícil de predecir.

Una justa medida

En medio de estas perspectivas, el ministro de Hacienda designado, José Antonio Ocampo, considera que lo fundamental es lograr una combinación de políticas para evitar que las medidas generen más desaceleración, tema que se deberá discutir con el Banco de la República sobre las tasas de interés, al tiempo que habrá que ver cómo se diseña la política fiscal para que dentro de un marco de ajuste no sea muy fuerte. Por ejemplo, mientras las expectativas de los analistas apuntan a que el Emisor suba de nuevo sus tasas otros 150 puntos básicos y las lleve a finales de julio al 9 por ciento, Ocampo considera este nivel como alto y no cree que se necesite tanto.

“El dólar va a tener un efecto positivo sobre las exportaciones y la balanza comercial, al ser un incentivo para exportar, e incentiva a comprar productos nacionales sobre los importados. Esto tiene este efecto que contribuye a mantener la reactivación en el país. Ahora, el ajuste monetario y fiscal es más complicado de manejar. Si la junta se va por esa línea me parece que ya de pronto se va más allá de lo que es necesario”, añadió.

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Y es el que nuevo ministro de Hacienda designado precisa que su expectativa es que la inflación ya llegó más o menos a su pico sin tocar el doble dígito, y a final de año comienza a moderarse, lo cual coincide con las expectativas de los agentes económicos.

También consideró que al tratarse de una inflación desde la oferta y no desde la demanda, la política monetaria contribuye poco a corregir los precios, y sí puede contribuir a la desaceleración de la economía.

“Lo que creo que hay que hacer es una buena política para aumentar la producción nacional de alimentos, pero eso no será un efecto inmediato, sino que desde finales de este año o comienzos del 2023 tiene que estar en funcionamiento”, puntualizó.

A su turno, Ballén recalca que es importante cuidar la demanda interna, que ha sido el motor principal del crecimiento en años recientes, por lo cual es esencial buscar políticas tanto monetarias como fiscales que no afecten tanto el consumo de los hogares.

“Si eventualmente se suben las tasas de una manera más agresiva de la actual o si se lleva a cabo una tributaria que termine golpeando de manera importante los ingresos de los hogares y a la clase media, sin duda puede ser un factor que termine jugando en contra de esa variable tan importante para el crecimiento”, advirtió al señalar que con una demanda interna firme se puede amortiguar el contexto volátil visible en la inestabilidad de los precios de los activos financieros.

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Fuente: www.eltiempo.com

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